Supongo que hay días de esos
cuando uno acelera en busca de un muro imaginario
contra el cual estrellarse de frente y sin el cinturón de
seguridad
días en que toda la gente de la calle tiene un rostro
triste
o en su defecto una sonrisa de payaso desdibujada por la
llovizna de invierno
Días en los que los globos del niño que fue feliz
se elevan al infinito dejándolo rodeado de lagrimas
y una mirada de ternura que busca una explicación lógica
del porque algunas cosas se van para no regresar
Creo que algunas veces
nos empeñamos demasiado en sentir
en vivir mientras dejamos de hacerlo
y queremos salvar al mundo de un fin que de todas formas
llegará.
Talvez deba dejar de intentar salvarte
y te salve mas de mis ganas de hacerlo…
A veces decimos lo que no queremos decir
cuando deberíamos solo cerrar la boca para dejarle
espacio al silencio
Después de todo el silencio es uno de los ingredientes
principales
para poder construirse algunos sueños si todo va mal
Supongo que hay días en que no hay fuego para señales de
humo
y es mejor escribir un silencioso S.O.S. en la arena de
la playa
esperando que alguien pueda divisarlo
talvez tu podrías hacerlo desde el quinto cielo que
ocupas
o talvez mi infierno está muy por debajo de esos
inframundos a los cuales
cualquier heroína estaría dispuesta a llegar sin temor a
salir herida.
Hay días como hoy cuando las tazas de café
se suceden unas a otras entre el vaivén de los estados de
ánimo
y la promesa de un mañana mejor.
Días en los que debería volver a viajar en bus
para no tener esas ganas de acelerar y estrellarme
contra un muro que no sea imaginario...
Sin cinturón de seguridad.
