martes, 31 de julio de 2012

Historia



Dicen que las historias de amor empiezan inesperadamente, que solo transcurren como el viento entre los arboles por inercia pura, pero logran empapar como una lluvia imprevista de invierno.

Que la vida pasa y el amor se vuelve fuerte, que algunas veces muere, otras sobrevive moribundo y algunas otras más tiene la suerte de nunca sentirse rechazado.

Nuestra historia de amor es diferente.

Como el capitulo perdido de una novela de ficción, como ese fragmento inconcluso que nunca salió de las manos del escritor.

Así es nuestra historia, sin un inicio aparente, con un final inminente pero en esencia más valiosa que una obra entera llena de rencor.

Es al final solo nuestra, tan trascendente, tan de repente... tan tuya y mía, tan de los dos.

Dicen que las historias de amor solo empiezan, muchas de ellas en espera de un punto final.

Yo le pondría tres en lugar de uno... para mantener la expectativa de lo que pueda pasar...

Yo te regalo mi hoy, con diálogos inentendibles, besos furtivos, caricias desprevenidas y miradas que no van hacia ningún lugar.

Yo te regalos mis intenciones, mis ganas, mis deseos de un instante mas lleno de ti, contigo en mi.

Y si esto termina y todo se vuelve penumbra y si todo solo va para al archivo de cada quien. Te archivare en la letra E de Especial y quizá también guarde una copia en la A de Amor y quizá de pronto en cada una de las letras donde siempre hubo espacio para ti.

Dicen que las historias de amor empiezan inesperadamente...

Cielo

Ella insistía en que habían gotas adentro, gotas enormes que hacían ruidos estruendosos al chocar contra el suelo, pero era peor aun si caían sobre la cabeza o los hombros, al parecer según ella se precipitaban como en cámara lenta, como arañas que descendían lentamente a través de su fina tela. 

Y entonces no teníamos un nido de arañas en el techo. No. Teníamos agujeros enormes que daban paso libre al frío de invierno y la lluvia de melancolía que traía consigo. Según dijo empezaban a ser demasiados orificios y seria imposible taparlos todos antes de que nos inundara la soledad o se nos escapara la esperanza, y volara lejos hacia donde no la podríamos alcanzar. 

Ella no creía en mi voz diciendo que no era cierto, que únicamente se trataba de un mal momento en el cual todo parecía ponerse gris porque la lluvia era demasiado fuerte, y si yo creía en eso de que había una luz al final del túnel, ella creía que solo nos hundíamos mas en un abismo sin fin, un abismo como ese donde mucho tiempo esperé para verla llegar. 

Ella lloraba y ahora no era el techo con goteras su preocupación, sino el tiempo perdido y los pedazos de cielo que caían en los rincones, yo intenté tomar su mano y ella dijo que todo estaba mal, que yo era otro, distinto, con miles de reproches que contrastaban con sus excusas inservibles y las ganas que los dos teníamos de amar. 

Entonces me reconocí inservible y mas aun cuando me dijo que no podía expresarme de una forma sutil, que el amor parecía no existir en mi vocabulario, quizás de pronto ella olvidó que el amor es un sentimiento hostil, salvaje, que no da tregua y destruye todo a su paso, que roba ilusiones, pero que de la misma manera puede convertir sueños en realidad, ella tenia uno de esos en sus manos y olvidó que fuimos los dos quienes usamos una alquimia desconocida para el mundo, para poder hacer que respirara, hablara y se moviera entre nuestros pensamientos de una manera singular. 

Entonces quise tener sus ojos y ver el mundo que ella veía, quise robarme sus miedos aunque sabía que los míos crecerían, pero quizás si soportaba mas tiempo... Hasta que el sol saliera y nos mostrara una realidad diferente, hasta que todo cuajara y la verdad de todo esto fuera evidente. 

Ella no percibía mis gritos de auxilio llegando a su vida en formas distintas, que dolerían menos que el hecho de intentar que viera la realidad que vivía sin ella, no entendía que debía tomar mi mano con fuerza y someterme a su destino que aun era de los dos para mi. Pero no pasó y ladrillo por ladrillo, cada uno con un reproche distinto construía un muro mientras yo con los míos solo quería construir un puente para que pudiera alcanzarme sin tener que sufrir. 

Ella me silenció y quiso después que le hablara, mientras tapaba sus oídos para no escucharme sollozar. 

Ella tuvo miedo de algo que no pasaba y perdió las ganas, enredada en lo que realmente no iba a importar. Como el techo ese lleno de agujeros con gotas de agua que simulando arañas descendían para doler cada vez más y señales de humo que no pudo descifrar. 

Entonces no solo los rincones se llenaron de cielo, sino también el piso donde estábamos parados se volvió de nubes y lentamente empezamos a caer rodeados de minutos constantes y frases de esas recurrentes que uno intenta usar para decir adiós.

2 segundos



Entonces te vi y parecías otra
mas distinta en forma
pero en el fondo la misma
con los ojos llenos de cosas por decir
y el rostro reflejando todas las secuelas que nos dejó el “pudo ser”.

Entonces me viste
e imagino que a pesar de todos los reproches y punzadas en el corazón
yo seguía siendo el mismo también.

Entonces nos vimos
y dos segundos después
el momento que se nos congeló por un instante
se nos derritió en las pupilas y el tiempo siguió su caminar.

No tengo miedo de aceptar el dolor de tu vacío
si ya se…
me dijiste que esto iba a pasar.

martes, 3 de julio de 2012

Así como cuando no me conocías



Vas a darte un tiempo 
para creer que todo va como lo planeabas
Para imaginar que esto aunque inesperado siempre lo esperaste
Y te llenarás de fortaleza prometiéndote no llorar
Tan solo odiar
Odiar mucho
Hasta que no quede espacio para el amor.

Vas a levantarte creyendo que fue un mal sueño
Que los escasos recuerdos no deben importar
Que los motivos nunca fueron suficientes
Y que ya es tiempo de no mirar hacia atrás.

La decadencia tocará a tu puerta otra vez
Total ya no hay más nada que perder
Y cuando llueva afuera y veas la lluvia cubrirlo todo
Imaginaras mi sonrisa despreocupada
Mi mirada triste
Y buscaras recuerdos nuevos para sepultar los míos
O te inventaras una excusa para que la caricia
Que quedo retenida en la memoria de tu piel
Se apague al igual que la tarde para que la noche llegue
Con todas sus estrellas
Su luna llena
Y los momentos inexactos
Que no perderás mas pensando en que traerá el nuevo amanecer

No me pregunto a donde ira el amor porque lo tengo conmigo
Me pregunto a donde irán a parar
Todos esos días que no vivimos juntos
Todos esos amaneceres siempre distintos
Supongo que siempre quedan cosas pendientes cuando alguien ya no está.

Seguirás creyendo que los sentimientos
No deben ser parte de las acciones
Que ser independiente es la mejor opción
Que la soledad no se expande sino más bien se contrae
Y se vuelve nada ante tus metas por alcanzar

Me pregunto si un día volveré a encontrarte
Y si serás la misma
Así igual
Con la mirada cansada, perdida también como la mía
Y la insistente necesidad de amar sin amar

Dicen que las cosas que nos pasan nos vuelven como somos
Supongo que me convertiré en el hombre que un día te llenó de ilusiones
Y te convertirás en la ilusión que no pude concretar
Supongo que me convertiré en un ayer perdido en el olvido
Y tu te convertirás en algo parecido
Al cielo ese que no pude llegar.

Y mientras mis días quizá inicien con un cigarrillo
Los tuyos terminarán agotando las horas
Mientras entretienes momentos
Y piensas que quizá algún día podrás ser realmente feliz
Como cuando no me conocías
Así como yo cuando te conocí.