Entonces te vi y parecías otra
mas distinta en forma
pero en el fondo la misma
con los ojos llenos de cosas por decir
y el rostro reflejando todas las secuelas que nos dejó el
“pudo ser”.
Entonces me viste
e imagino que a pesar de todos los reproches y punzadas en
el corazón
yo seguía siendo el mismo también.
Entonces nos vimos
y dos segundos después
el momento que se nos congeló por un instante
se nos derritió en las pupilas y el tiempo siguió su caminar.
No tengo miedo de aceptar el dolor de tu vacío
si ya se…
me dijiste que esto iba a pasar.

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